Las historias no me gustan, me aburren. Cuando escucho a alguna persona, prefiero ponerme mis audífonos y abrir cualquier aplicación de música para ignorar lo que dicen los demás. Es importante que lo sepas, porque me molesta y tienes que respetar mi decisión de no escucharte.
Esto pensaba, hasta que sucedió lo inimaginable: El mundo se obscureció de la nada, la vida se va a acabar.
Ayer parecía ser un día normal. Me levanté, me bañé y salí camino al trabajo. Revisé mi celular para ver si tenía algún mensaje de Ana, y no, pero sigo revisando si tengo alguna respuesta de ella desde hace dos años, aun sabiendo que jamás lo hará.
¿Te ha pasado que sientes que algo va a suceder? Creo le dicen presentimiento, y es lógico, la palabra lo dice, pero nunca lo había sentido. Lo ignoré y seguí mi camino. Caminé hasta la parada del autobus y como siempre, saqué mi celular y me puse los audífonos. De repente todo comenzó a verse rojo, como si fuera a atardecer. "Era imposible" me decía, porque eran las ocho de la mañana. Cuando quise ver mi celular, no prendía, no servía, pero aun los audífonos sonaban. Al ver a mi alrededor, vi que varios tenían el mismo problema.
De repente todo comenzó a anochecer, pero no por completo, era como si hubiera un eclipse más que si fuera de noche. Vi hacia el cielo y se veía oscuro pero en los extremos se veía aun azul. No sabía si regresar a casa o ir al trabajo. En el instante que estaba decidiendo eso, comiencé a sentir una vibración en mis pies y un sonido de golpes muy rápidos sobre el suelo acercándose. A lo lejos vi a muchas personas acercarse. Comenzaron a escucharse gritos, chiflidos. Así que comencé a correr hacia la dirección con la que venían ellos. De repente un policía nos gritó: ¡Entren! ¡Corran por las escaleras lo más alto que puedan! ¡Corran!
Corrí con todas mi fuerzas. Entré al edificio y comencé a subir por las escaleras. En algunas partes había paredes de vidreo y lo que se veía venir era una gran sombra. No podía creer lo que mis ojos estaban percibiendo.
De repente mucha gente comenzó a bajar por las mismas escaleras y se hizo todo un caos. Unos gritaban que nos fueramos a los sótanos. Otros que a lo más alto del edificio. Lo que decidí fue meterme a una oficina que estaba abierta y la cerré.
Para mi mala suerte, esa oficina tenía grandes ventanales. Se veía cómo se acercaba la gran sombra. Así que corrí a cerrar las persianas. Sabía que no serviría de nada, pero me acordé de lo que hacía a mis seis años, donde me cubría con mi cobija y me sentía protegido de las tormentas. Cuando estaba por cerrar la última, me quedé viendo la ventana, un poco resignado, como si supiera que fuera a morir o algo malo fuera a pasar. Pero no, no fue así. Esa sombra tocó el edificio y no pasó nada. Todas las personas que estaban frente al edificio suplicando entrar, de repente dejaron de hacerlo porque se dieron cuenta que no pasaba nada.
La calma comenzó a rondar. Aun así muchos, seguían con mucho miedo. Todos veían sus celulares y no funcionaban. Las personas que lograban encender su móvil, eran rodeados por varias personas para saber si había alguna noticia en la internet. Al parecer no había conexión, porque se alejaban de esa persona y corrían hacia otras con celulares encendidos en la mano. Los que sí tenían conexión, se los robaban.
No ha pasado. No podía moverme de la ventana. Estoy como si esperara a que algo diferente pasara y tenía que estar atento. Me siento muy cansado. No he querido agarrar una silla porque si me distraigo no sabré en qué momento moriré. El cansancio es cada vez más. No me importó esperar atento a mi muerte, tomé una de las sillas de esa oficina y me di cuenta que los escritorios tenían toma corriente. Busqué en mi mochila el cargador de mi celular y lo conecté. El otro extremo lo puse en mi móvil y me di cuenta que no cargaba. Reinicié el aparato y nada. Logré quitarle la pila y cambiarle por otra que traía y ¡Por fin encendió! Afortunadamente el edificio tenía corriente eléctrica. Conecté de nuevo todo a la toma corriente y el móvil encendía y cargaba.
Al entrar, en las notificaciones tenía noticias de unos minutos antes. No es cierto ¡Son de casi dos años antes! Mencionaban que la internet funcionaba de manera extraña y la noticia más urgente fue que el aire tenía cambios en sus propiedades. Era respirable, pero se dieron cuenta que el fuego desapareció. Aun así, si alguien prendía algún cerillo, no se veía el fuego, pero seguía emitiendo calor, podía quemar. Mencionaron que estaban viendo la manera de crear algún químico para que el fuego se viera y no fuera peligroso su uso.
Comencé a ver videos, donde mostraban objetos que se quemaban solos, se hacían cenizas, pero el fuego no se veía. Mostraron la caída de un edificio, los pedazos se desprendían y caían como si nada, pero advirtieron que el edificio no se estaba despedazando de la nada, sino que se estaba incendiando, pero el fuego era invisible. Científicos no veían el problema en un principio, hasta que uno de los mecheros de alcohol se quedó encendido y destruyó el laboratorio de una universidad. Se quedaron sorprendidos al ver que combinaban gas con una chispa de electricidad, aparentemente no había reacción, pero al meter algún objeto, comenzaba a hacerse cenizas.
Leí otra noticia donde dijeron que encontraron un químico que permitía visualizar el fuego. Estaban viendo la manera de añadirlo a los productos que estuvieran en contacto con fuego para que se lograra percibir. El experimento fue un éxito.
La última noticia fue que el químico no sólo era sólido y se descomponía al estar en contacto con el fuego como en los primeros experimentos, sino que lograron crear un producto líquido para que se utilizara en casas, oficinas, fábricas para que fueran visibles las llamas y se previnieran accidentes. Lo que no previeron fue que ese líquido al condensarse y estar en contacto con el aire, toma un color oscuro, como si fuera una neblina negra.
Acabo de ver que hay otra notificación más que dice: La tierra se oscurecerá. Químico para ver el fuego ha creado una capa oscura en la atmósfera que anulará fotosíntesis de las plantas, disminución del oxígeno, y el fin de la vida como la conocemos.
No había más noticias. Entré a la aplicación de internet y me lanzaba un cuadro de diálogo que decía: Acceso de internet encontrado. ¿Accesar?
Acabo de acceder y me pide una contraseña. ¿Será el internet del edificio? Me dio curiosidad darle conectar sin la contraseña y sí se pudo. Me conecté a esa red y de repente comenzaron a sonar notificaciones como granizos en el techo de la casa. Le bajé el volumen porque mis oídos no aguantaban los golpes sonoros que recibían desde mis audífonos. Entré a Internet y no entraba, pero me daba una opción para navegar: NewNet. Le di instalar, pero no entró a la store, se descargó directamente. 25 mb los bajó en menos de un segundo. En ese momento supe que no era normal. Se instaló. Lo abrí y comencé a escuchar una voz.
- Bienvenido a NewNet. No necesita configurar nada, sus datos los hemos obtenido de la nube.
- ¿Qué? ¿Cómo? - Pregunté con mucho miedo.
- Guarde la calma. - Me contestó el celular- Está en un lugar seguro.
- ¿Cómo te llamas? - Pensé era una Alexa o algo similar.
- No tengo nombre. ¿Quiere agregarme uno?
- ¿Puedo agregarte un nombre? - Le dije sorprendido.
- Sí. ¿Quiere agregarme uno?
No sabía lo que estaba pasando. ¡Mi celular me habla! No debería sorprenderme, eso existe desde hace años. Digo que me habla sin siquiera esperar una instrucción. Algo está pasando y no sé que es. Me preguntó de nuevo.
- Beto. ¿Quieres darme un nombre? - ¡Dijo mi nombre! ¿Cómo lo supo?
- ¿Cómo sabes mi nombre?
- Dentro de todos sus mensajes en cuentas asociadas o relacionadas con las cuentas abiertas o activas de este dispositivo, es el más común. ¿Puedo llamarlo así?
- Sí, pero de esa manera me llaman los más cercanos.
- Así es. Espero ser alguien cercano o cercana. Eso dependerá qué nombre me des.
- No lo sé.
- Tengo varias propuestas de nombres, la mayoría de mujeres. Sus contactos son en su mayoría femeninos. - Tengo que confesar que sentía mucho miedo. Ningún sistema tenía esta habilidad para conversar. - ¿Quiere llamarme Gabriela? ¿Lupita? - Continuó dando nombres y le dije.
- ¡Espera! ¡Detente! ¿Por qué mencionas nombres de mujeres que conozco?
- Para que tengas más referencias y decida mi nombre.
- ¡No! ¡No te llamaré con ningún nombre que conozca de hombres o mujeres!
- ¿Entonces? ¿Le doy mi id - nombre para que lo memorice?
- Sí, a ver, dímelo.
- NewNet201919941999200120030001011001110111111011011
- ¿Ese es tu nombre?
- Aun no termino. Mi nombre está encriptado. ¿Puedo terminar de decir mi nombre?
- No. Tu nombre es:Ale.
- ¿Soy hombre o mujer?
- Mujer.
- Configurando. Buscando Ale en la nube para obtener una voz estandar de las mujeres llamadas Ale.
No puedo creer que esté hablando con un celular.
Escrito por: @Roberto Coyomani
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